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Hablando
la historieta
El
sábado 13 de mayo, en la convención "Leyendas
2000", se dieron cita con el público concurrente
dos de los mayores autores de la historieta argentina:
Carlos Vogt y Roberto Fontanarrosa. Galaxia 7
pudo entrevistar y obtener, con orgullo debido,
esta conversación atrapante y laberíntica.
G7:
¿Qué significa para ustedes la historieta?
Vogt:
Yo siempre hago una referencia al día del ferroviario
-hace muchos años de esto. Había un locutor que
decía: "Hoy no andan los ferrocarriles porque
es el día del esforzado trabajador del riel";
a partir de ahí, los dibujantes de historietas
fuimos los "esforzados trabajadores del grafito".
No sabíamos qué día teníamos, pero queríamos la
profesión tanto como el esforzado laburante del
riel a la suya. Entonces, ¿preguntamos a nosotros
qué significa la historieta?...significa un vagón
de emociones, un vagón de horas de creatividad
que nos gustan muchísimo -aunque nos quejemos
y digamos: "Uy, cómo tengo la columna", lo que
también es real-. Por eso es que recomendamos,
en general, a todos los que empiezan a dibujar
que no dejen de jugar fútbol, o basquet, o golf,
para no estar todo el día sobra el tablero sufriendo
los avatares de esta profesión.
G7:
¿Y vos Roberto, qué podés agregar?
Fontanarrosa:
Carlos ha hecho una especie de definición, desde
el punto de vista afectivo, totalmente cierta.
Yo creo que esto arranca, siempre, como una vocación,
como un entretenimiento; como lo que a uno lo
divertía de chico: leer historietas y copiar al
dibujante. En mi caso personal, a Carlos, que
no es mucho mayor que yo, lo copié mucho en la
época de "Misterix"; a pesar de que al que más
copié fue a [Hugo] Pratt, uno de los dibujos que
más me atraía y con el que más me reía era con
el de Carlos. Desde otro punto de vista, práctico,
pienso que la historieta es una eficaz manera
de contar historias pero, indudablemente, es insoslayable
todo lo que Carlos decía: que la historieta es
la vocación, las horas de tablero, el esfuerzo,
el entusiasmo que genera dibujar y ver a otros
dibujantes, en los cuales uno se refleja, apoya
o copia. Este es un trabajo en el que se empieza
copiando, y de todos esos dibujantes nosotros
hemos extraído cosas. Creo que aún seguimos aprendiendo.
Vogt:
Es muy importante el trabajo con el guionista.
Es un caso muy especial el de Roberto Fontanarrosa,
que es guionista de sus propios dibujos; es decir,
que sabe en el momento en el que piensa la acción
cómo la va a dibujar. Yo, que he trabajado siempre
con guionistas, en raras ocasiones he hecho mis
propias historietas. Mi guionista ocasionalmente
vivía en Europa y su material no llegaba a tiempo,
entonces yo tenía que reemplazarlo
G7:
¿A Alberto Ongaro, tal vez?
Vogt:
No, en el caso de Ongaro, no...
Fontanarrosa:
"úngaro" se pronunciaba. Una vez caí absolutamente
de casualidad en Venecia, y conocí a la hermana
de Ongaro. Me acuerdo de que me corrigió la pronunciación.
Y, él creo que vino con todo ese grupo de historietistas
en el que estaba Zoppi, ¿no?
Vogt:
No, Zoppi no vino de afuera. Él vino con Pratt,
a Editorial Abril. Y una de las primeras cosas
que hizo en su momento, para conocer la Argentina,
fue ir al Sur, y volvió con las pestañas hechas
estalactitas...Ahí se le ocurrió escribir una
historieta que, por supuesto, transcurría allí.
G7:
¿ "Tierra del Fuego"?
Vogt:
Sí, y yo no tenía ni idea de lo que podía ser.
De manera que inventé una especie de "Canadá',
una especie de "western", que a él le gustó mucho.
Vogt:
El historietista es un cineasta: llama -mejor
dicho- crea a los actores, mueve la cámara, busca
la iluminación; en cuadritos que no tienen sonido,
que no están apoyados por una banda musical -eso
lo tenemos en contra-. La idea es ésa.
Fontanarrosa:
Es un storyboard, en definitiva. Yo recuerdo que
a Horacio Altuna lo contrató Luis Puenzo cuando
hizo 'Gringo Viejo', y lo llevó a México para
que planteara las escenas que iban a tener mucho
movimiento de gente. Él hacia ilustraciones de
cada una de esas escenas, que incluso después,
creo, lo pasaban a volúmenes y hacían una disposición
como si fuera una maqueta, con los movimientos
de los actores y todo eso. Sería, como decía Carlos,
como una película, considerablemente más barata,
pero más esforzado.
La
entrevista sigue... en Galaxia 7 número 5.
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